Navidades cálidas y felices para los niños SOS en Sudáfrica
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| La madre SOS Sarah con Tidi en brazos |
Los niños de la Aldea Infantil SOS Ennerdale pasarán unas felices navidades cálidas, ya que en Sudáfrica será pleno verano, con temperaturas que en el pasado han superado a menudo los 35°. Sarah, una mamá SOS, se ocupa de diez niños en su hogar de la Aldea Infantil SOS Ennerdale, en las afueras de Johannesburgo. “Seis de mis niños estarán conmigo durante las vacaciones navideñas y los otros cuatro las pasarán con familiares”. Sarah también invitará a dos antiguos jóvenes SOS a pasar el día de Navidad con su familia. “Para el día de Navidad tenemos una comida especial o una barbacoa (braai) dependiendo del tiempo. Cuando hace calor los niños suelen ir a nadar después de comer y por la noche escuchamos música y bailamos”, explica Sarah.
Prácticamente todos los niños de Sarah, que oscilan entre los dos y 16 años, siguen creyendo en Papá Noel. “Yo le pondré galletas y leche”, dice Mary, de ocho años. “Él viene por la noche, cuando todos dormimos, y nos deja regalos”, sonríe feliz.
Prince tiene 14 años y le preocupa mucho su imagen, como a cualquier adolescente. En realidad le encantaría recibir un ipod pero cuando su mamá le pregunta dice: “Una bicicleta”. Sus dos hermanos menores, Crushindi y Mary, que tienen diez y ocho años respectivamente pero parecen gemelos, también quieren una bicicleta. Y mamá Sarah nos habla de Matshidiso, que llegó a la aldea cuando solo contaba 18 meses: “A Tidi le gustaría recibir un juego de té. Le encanta echar agua en las tazas y hacer como que está tomando el té con amigas”. El resto de los hermanos están todavía en clase, tienen exámenes escritos y todavía no han escrito su carta para Papá Noel. En cuanto a Sarah, dice tímidamente que le encantaría recibir por Navidad un reproductor de discos compactos y a continuación se va excusándose, pues ¡tiene que hacer galletas para el hombre de rojo!
"Los árboles de navidad", una historia de Aldis, 10 años, de la Aldea Infantil SOS Islice, Lituania
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| Un árbol de Navidad decorado |
Una noche, una terrible tormenta arrancó todos los árboles. Al mismo tiempo, un hombre que se apresuraba para llegar a su casa pasó cerca del bosque y vio lo que había sucedido. La mayor parte de los árboles se habían partido y presentaban un aspecto desolador.
Este hombre mayor tomó semillas de los árboles caídos y las plantó en su terreno. Cuidó de ellos y se convirtieron en algo muy importante para él. Los árboles estaban muy contentos con los cuidados que el hombre les proporcionaba, así que el cariño entre el hombre y ellos era mutuo.
Esos árboles crecieron rápidamente constituyendo una extensa zona verde. En el jardín del anciano había ya 100 abedules y 200 abetos. Los abetos eran los favoritos del hombre porque los abedules perdían sus hojas en invierno y se congelaban mientras que los abetos siempre estaban verdes.
El hombre vendió sus abetos durante el periodo navideño. Se sentía feliz porque sabía que iban a estar hermosos y decorados. El árbol de Navidad es lo que da ese ambiente especial en la familia. Los niños encuentran sus regalos en torno al árbol de Navidad. El hombre estaba contento porque estaba seguro de que sus árboles se sentían muy bien y eran muy especiales.
De fiesta con Papá Noel
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| Papá Noel disfruta de un plato tradicional navideño |
Este año, Papá Noel no llegará en trineo a la Aldea Infantil SOS Sucre. Su trineo está perfectamente pero lo que ocurre este año es que ha decidido llegar al volante de la furgoneta blanca de la aldea. ¿Quiere saber por qué?
En la Aldea Infantil SOS Sucre, Papá Noel es famoso no sólo por los regalos sino por su buen apetito. Por eso, la madres SOS, las tías SOS (ayudantes de las madres SOS en su trabajo diario o futuras madres SOS en formación, que las reemplazan si están enfermas o tienen que salir) y los colaboradores de la aldea se reúnen cada año para cocinar una exquisita picana (un estofado de carne) y dar la bienvenida a la aldea a Papá Noel. Van al mercado local para adquirir todos los ingredientes necesarios para el delicioso plato: pollo, cordero, lengua de ternero, maíz, patatas y frijoles, entre otros.
Mientras tanto, los niños de la aldea se organizan para recibir a Papá Noel con villancicos. Empiezan a practicar varios días antes de su llegada y de la cena de Nochebuena, que es el evento familiar más importante a final de año.
Un repentino e inconfundible "JO, JO, JO" pone todo en movimiento en el comedor comunitario de la aldea. Todo el mundo sabe que Papá Noel ha llegado. Aunque los niños mayores tratan de guardar el secreto y no revelar la identidad real de Papá Noel, suele ocurrir que los más pequeños reconozcan a la persona que se oculta detrás del disfraz.
“Yo sé que tú no eres el verdadero Papá Noel... ¡Ja, ja, tú eres el tío Omar!”, exclama Alfonso, de cinco años. El chico tiene razón, Papá Noel no es otro que Omar, el conductor de la aldea. “¿Dónde está tu trineo”, quiere saber un niño pequeño. “Lo siento pero lo he cambiado por un vehículo más moderno. Este año he venido al volante de la furgoneta de la aldea”, todo el mundo prorrumpe en carcajadas y da comienzo el banquete.
Fiestas navideñas en Dhaka
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| Estampa de Navidad, por un niño de la Aldea Infantil SOS Dhaka |
Bangladesh es un país predominantemente musulmán, con una pequeña minoría de otra religión. Sin embargo, en la Aldea Infantil SOS Dhaka, una de las quince casas familiares pertenece a una familia católica. La madre, Jhuma, y sus hijos celebran la Navidad con gozo y alegría, pero no están solos sino que toda la aldea se une a ellos en sus celebraciones, el director de la aldea nos cuenta cómo.
“Cada año, Jhuma y su familia celebran con alegría y entusiasmo sus rituales religiosos. Jhuma decora su casa y le da un aspecto colorido. Prepara un pequeño Belén en una esquina de la casa y todos los niños lo honran besándolo.
En Nochebuena, la familia va junta a la iglesia y participa en los rezos especiales. El tema principal en la iglesia es el trasfondo histórico del nacimiento de Jesús y su ideología; además, se entonan canciones especiales. Todo el mundo reza a Dios por el bien de la humanidad.
En Navidad, se cocina diferentes platos exquisitos, también dulces. Jhuma invita a todas las madres, niños y colaboradores a celebrar la Navidad y todos se unen a ellos se desean una Feliz Navidad. También hay un intercambio de regalos y tarjetas navideñas con sus vecinos y otras personas amigas.
Asimismo, en el programa navideño se incluye una salida especial para las madres y los niños. Normalmente, dos o tres familias de la aldea van de excursión. La mayoría de las veces van a ver una película para finalizar este día tan especial”.
¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!