
Balakov (a la izquierda) y Georg Willeit de Hermann-Gmeiner-Fonds Deutschland - Foto: W. Kehl
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Balakov comenzó a jugar al fútbol en la calle. Su carrera como futbolista profesional dio comienzo en su patria por 60 euros al mes. Largos años demostrando su fuerza decisiva en el juego en el equipo nacional búlgaro y como motor centrocampista en el VfB Stuttgart no han conseguido que Krassimir Balakov olvide sus orígenes, el modesto comienzo de una brillante carrera, ni su patria, marcada por la pobreza y por la crisis económica. Desde hace años, el jugador se dedica con especial atención al destino de niños abandonados y necesitados en Bulgaria, un país que hasta el día de hoy sigue sin disponer de suficientes instituciones especializadas en el cuidado infantil.
En su función de "embajador FIFA para Aldeas Infantiles SOS", Balakov aprovecha casi todas sus estancias en Bulgaria para visitar las Aldeas Infantiles SOS de Dren y de Tryavna. Numerosos acontecimientos deportivos -como su impresionante partido de despedida en mayo de 2003 en el estadio Gottlieb-Daimler de Stuttgart, ante 42.000 espectadores- sirven para su actividad caritativa en pro de los niños SOS, tanto por la propaganda como por los medios económicos. "Krassimir Balakov no sólo intercede a favor de Aldeas Infantiles SOS en público sino que por medio de las visitas que brinda a las Aldeas Infantiles SOS proporciona a los niños una enorme confianza en sí mismos. En Aldeas Infantiles SOS, Balakov es un ídolo, al igual que en el estadio", así se expresó Georg Willeit, director de Hermann-Gmeiner-Fonds Deutschland e.V., acerca de la emotiva despedida de Balakov del campo.

Foto: Archivo SOS
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Aunque su carrera como futbolista ha terminado, él sigue manteniendo su compromiso por aquellos niños de los cuales es mentor desde hace mucho tiempo. Balakov se toma su papel de embajador SOS muy en serio, pero eso no es todo; además, trata de convencer a antiguos compañeros del club, como Alexander Hleb, para que asuman también ellos el rol de embajador FIFA para Aldeas Infantiles SOS.
En la ceremonia oficial de su nombramiento de embajador FIFA en Bulgaria, Krassimir Balakov declaró que le gustaría sacar el máximo partido a su posición y a su status de estrella futbolística a favor de obras sociales:
"Seré el embajador de una idea maravillosa: proporcionar cariño, seguridad y protección a niños que han perdido a sus padres y su hogar. ¡Quién sabe! Quizás en el futuro algunos de estos niños representen con orgullo a Bulgaria en competiciones deportivas internacionales. Muchos niños de todo el mundo crecen bajo el amparo de sus padres, pero otros miles no gozan de esta protección. No saben lo que es asistir a la escuela, no tienen a nadie que les abrace, ni conocen el significado del amor.
Para estos niños se crearon las Aldeas Infantiles SOS y a estas aldeas quiere dirigir su atención la FIFA, a estos niños tan necesitados de cariño y apoyo. Me siento feliz de poder ayudar a niños que han perdido a sus padres. La intención de la FIFA es dar a conocer este modelo de acogida de niños abandonados. Con mi nombre y mis posibilidades trataré de contribuir a la propagación de esta idea. Para ello, cuantas más personas seamos, mejor. Éste es nuestro objetivo. No cabe duda de que el aspecto material es muy importante para los niños huérfanos, pero también les produce una gran alegría que personas famosas se ocupen de ellos. Yo puedo animar a futbolistas y a seguidores del fútbol, principalmente de Bulgaria, a que visiten a los niños de Tryavna y de Dren."