Ennerdale se encuentra a unos 30 km al sur de Johannesburgo. A comienzos de los años ochenta se realizaron estudios que mostraron que la región de Ennerdale necesitaba una solución urgente para la acogida infantil a largo plazo, razón por la que se eligió esta localidad como sede de la primera Aldea Infantil SOS del país. Las primeras familias se mudaron a ella en 1984 y ese mismo año la aldea infantil fue inaugurada por Helmut Kutin, presidente de SOS-Kinderdorf International.
La Aldea Infantil SOS Ennerdale consta de 16 casas familiares con capacidad para unos 160 niños, un área administrativa y de servicios, una casa para el director de la aldea y otra para las llamadas tías SOS (ayudantes de las madres SOS en su trabajo diario o futuras madres SOS en formación, y que las reemplazan si están enfermas o tienen que salir). El Jardín de Infancia SOS, que también entró en funcionamiento en 1984, tiene capacidad para atender a unos 100 niños y cuenta con cuatro aulas, una cocina y un parque infantil. Para cubrir las necesidades de los jóvenes que crecen en la aldea infantil, en 1991 abrió sus puertas un Hogar Juvenil SOS, en el que pueden vivir unos 30 jóvenes durante su formación profesional o académica, y prepararse para una vida independiente.
También se han construid una residencia para las madres SOS jubiladas, de modo que pueden permanecer en la Aldea Infantil SOS y asumir el papel de abuelas. Desde el año 2000 funciona un Centro Social SOS que consta de una enfermería, una guardería y un programa contra el SIDA. La enfermería atiende a unos 2.000 pacientes por año y en la guardería pueden cuidarse a unos 40 niños entre 0 y 3 años. También se ayuda a que las familias se vuelvan autosuficientes asistiéndolas en el establecimiento de huertos, ayudándoles en su búsqueda de trabajo y asesorándoles en sus iniciativas de autosuficiencia, entre otros. A todo ello se suma la realización de campañas informativas y educativas sobre el VIH/SIDA.