La primera Aldea Infantil SOS brasileña entró en funcionamiento en abril de 1967 en el sur del país, en Porto Alegre, la capital del estado Rio Grande do Sul. La Aldea Infantil SOS se construyó en un terreno de 2,5 hectáreas, y se encuentra en las afueras de la ciudad. Consta de 12 casas familiares en las que unos 90 niños pueden encontrar un nuevo hogar. También forman parte de su infraestructura, además de la casa del director, una casa para las llamadas tías SOS (ayudantes de las madres SOS en su trabajo diario o futuras madres SOS en formación, y que las reemplazan si están enfermas o tienen que salir), y un área administrativa y de servicios. Los niños en edad de escolarización obligatoria asisten a las escuelas de los alrededores de la Aldea Infantil SOS.
Asimismo en el terreno de la Aldea Infantil SOS también hay un Jardín de Infancia SOS, que ofrece atención a unos 40 niños, no solo de la aldea, sino también del vecindario. Un Hogar Juvenil SOS situado en el centro de la ciudad ofrece alojamiento a hasta 13 jóvenes de la aldea durante su formación académica y profesional, donde se preparan, poco a poco, a llevar una vida independiente.