La primera Aldea Infantil SOS de Colombia que, al mismo tiempo, es la segunda de mayor tamaño de Latinoamérica, fue inaugurada en 1971 en la capital, Bogotá. La aldea está situada en un terreno de unas 2 hectáreas, no muy lejos del aeropuerto. La aldea consta de 22 casas familiares, en las que unos 189 niños encuentran un nuevo hogar. En el terreno de la Aldea Infantil SOS, hay además de la casa del director, una casa para las tías SOS (que están en período de prueba para ser futuras madres SOS o ayudan a las familias en sus tareas domésticas o las sustituyen si están enfermas o tienen que salir), un edificio administrativo, una casa comunitaria, una pequeña tienda, una carpintería, una sastrería, una panadería y una sala multiusos para celebraciones y otras actividades.
Para los jóvenes de la Aldea Infantil SOS se han abierto en la ciudad de Bogotá dos Hogares Juveniles SOS para chicos y chicas. En esta modalidad de piso compartido pueden vivir un total de hasta 17 jóvenes, que siguen una formación profesional o estudios superiores, para prepararse, paso a paso, para una vida independiente.
Los Centros Sociales SOS Nueva Vida y Cazucá también pertenecen a la Aldea Infantil SOS Bogotá. El primero se desarrolló a partir de un proyecto de Aldeas Infantiles SOS para los niños de la calle y ofrece asistencia a 75 madres solas y a sus hijos. El Centro Social SOS consta de tres aulas para el cuidado de los niños, tres salas para asesoría pedagógica, una sala de reuniones, una biblioteca, una enfermería, una cocina, un comedor y las habitaciones anexas necesarias. En los dos talleres, las mujeres pueden adquirir o mejorar sus habilidades como modistas, escoberas o peluqueras; y así tienen la posibilidad de estabilizar su situación social a través de la mejora de su cualificación profesional.
El Centro Social SOS Cazucá se abrió en el año 2000 y comprende tres aulas, dos salas para seminarios, una cocina, un comedor y un parque infantil. El Centro Social SOS ofrece atención diurna a hasta 250 niños y jóvenes, que se pretende alejar de la calle y se les ofrece, además una alimentación regular y equilibrada.