Paisaje
Clima
Fauna/Flora
Historia
Economía
Cultura
Paisaje
El Salvador se compone de una meseta central, con valles fluviales. La meseta se ubica entre dos cordilleras volcánicas, que se desplazan de este a oeste. La estrecha línea costera alcanza alrededor de 24 km de ancho. El extremo noroeste cuenta con altas y escabrosas montañas, las cuales son una prolongación de la Cordillera Centroamericana. La meseta tiene una altura media de 610 m. La cima más alta es El Pital con 2.730 m, siendo Santa Ana, con sus 2.385 m, el volcán más alto del país. El Salvador es sacudido frecuentemente por temblores y erupciones volcánicas.
Clima
El Salvador está situado en una región tropical de humedad intermitente. La costa es muy cálida a pesar de que la humedad es relativamente baja. En las montañas predominan temperaturas trópicas moderadas, siendo el clima, entre los 600 y 1.200 m de altura más bien primaveral. La temporada de lluvias se extiende de mayo a octubre, alcanzando la precipitación pluvial en casi todas las regiones del país cerca de 2.030 mm. Entre noviembre y abril es mayormente seco y polvoriento. La temperatura promedio en la capital es de 24°C.
Fauna/Flora
Las montañas de El Salvador están cubiertas de pastos y escasos bosques de robles y pinos. La vegetación originaria estaba compuesta por árboles frondosos y praderas subtropicales, habiendo sido ésta destruida en gran parte para establecer plantaciones de café y para ganar tierras de cultivo. El mundo animal es pobre en comparación a otros países centroamericanos; el mar y los lagos, no obstante, son ricos en peces. Entre las aves destacan colibríes, flamencos y papagayos.
Historia
Los chibchas y, con menor influencia, los mayas habitaron la región occidental de El Salvador algunos siglos previos a la llegada de los españoles. Tras la conquista de Centroamérica (1524/25) por Pedro de Alvarado, El Salvador formó parte de la Capitanía General de Guatemala, dependiente del Virreinato de México. En 1821 se independizó de España, entrando a formar parte de las Provincias Unidas de Centro América.
El 1° de enero de 1841 declaró su independencia, transcurriendo la segunda mitad del siglo XIX turbulentamente debido a la lucha por tierras. Los primeros años del siglo XX fueron, por el contrario, estables habiendo un marcado progreso económico. El cultivo y la exportación de café se convirtió en la rama principal de la economía salvadoreña. De 1931 a 1944 el país fue gobernado por el dictador General Maximiliano Hernández Martínez, quien en 1932 ahogó sangrientamente una insurrección popular provocada por la crisis económica mundial de 1929.
Desde fines de la década de 1940 la clase oprimida exigió reformas económicas y sociales, sin embargo, las diferentes juntas militares ignoraron tales exigencias. Recién en enero de 1961 un directorado introdujo las primeras reformas económicas, que se aplicarían durantes las dos décadas siguientes. Las reformas, sin embargo, no trajeron los resultados esperados siendo, en parte, obstaculizadas por los grandes propietarios.
En junio de 1969 estalló una guerra con Honduras como resultado de la tensión demográfica creada en esta última por 300.000 salvadoreños, que emigraron como resultado del desempleo.
En los primeros años de la década del setenta el movimiento obrero y popular dio un fuerte impulso a su lucha reivindicativa. Esta lucha desembocó en una cruenta guerra civil entre 1979 y 1992, en la que organizaciones político-militares se unificaron en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), estableciendo una amplia alianza con los demás partidos y organizaciones sociales opositoras, en contra del gobierno.
En 1989 el partido de derecha Alianza Republicana Nacionalista ganó las elecciones, teniendo además la mayoría en la Asamblea Nacional. Su líder, Alfredo Cristiani, sucedió al Presidente Duarte, retomándose, bajo mediación de las Naciones Unidas, las negociaciones de paz entre el gobierno y la guerrilla; a pesar de ello, las luchas continuaron. En setiembre de 1991 delegados del gobierno y del FMLN acordaron un tratado de paz, cuya firma, en 1992, puso fin a la guerra civil. Se calcula que dicha guerra dejó un saldo de 75.000 muertos, 8.000 desaparecidos y cerca de un millón de exiliados. Las elecciones de 1994 las ganó el candidato de derecha, Armando Calderón Sol. Después que la Corte Internacional de La Haya le concedió tierras fronterizas a Honduras, resurgieron viejos conflictos, los cuales fueron oficialmente resueltos en febrero de 1997.
En 1999 subió a la presidencia Francisco Flores. La situación económica llevó a que en el año 2001 El Salvador asumiera el dólar como moneda nacional. El mismo año, el sismo más fuerte de la última década azotó el país dejando más de 1.500 muertos y más de 1,5 millones de personas sin hogar. En marzo del 2004 tuvieron lugar las elecciones presidenciales, que ganó Antonio Saca.
Economía
El desarrollo de la economía salvadoreña se vio fuertemente afectado en la década de los ochenta por la guerra civil y el terremoto. Alrededor de 40% de la población trabaja en la agricultura, 15% en la industria y 45% en el sector servicios. Aproximadamente una tercera parte de las tierras del país son aptas para el cultivo, siendo el producto agrícola más importante el café. Éste es cultivado en grandes plantaciones de la Meseta Central, cubriendo además cerca del 60% del producto total de exportación; otros productos de exportación son algodón y caña de azúcar. Para el consumo de la población se cultiva maíz, mijo, arroz y frijoles. La tasa de desempleo fue en el 2003 de 6,8%, mientras que la inflación fue de 2,1%.
Cultura
La población salvadoreña es predominantemente mestiza, mezcla de indígenas y españoles, reflejándose dicha herencia en su cultura. La música popular de El Salvador recuerda a la de otros países centroamericanos. Algunas danzas reúnen elementos de diversos países europeos. Desde los años sesenta, la turbulenta situación política del país se ha visto reflejada en un nuevo tipo de música popular denominada "nueva canción", la cual se caracteriza por su crudo mensaje político, que va desde la crítica y la resistencia, hasta la oposición armada.