La Aldea Infantil SOS Huancayo está situada en la localidad de Sicaya, a 300 km al este de la capital (Lima) y a 7 km al noroeste de Huancayo, la capital de provincia. La aldea fue inaugurada oficialmente el 7 de marzo de 2001 y está situada a 3.250 metros sobre el nivel del mar, en una región que goza de un clima templado. La Aldea Infantil SOS Huancayo se construyó sobre un terreno de unos 24.000 m² y consta de 12 casas familiares en las que unos 108 niños pueden encontrar un nuevo hogar, lleno de amor. La casa del director de la aldea, una casa para las llamadas tías SOS (futuras madres SOS en formación o asistentas de familia, que ayudan a las madres SOS en su trabajo diario o que las reemplazan en caso de enfermedad o ausencia), un casa comunitaria con salas para actividades y celebraciones diversas, así como un área administrativa y de servicios completan la infraestructura de la Aldea Infantil SOS.
Los niños asisten a la escuela primaria y secundaria que se encuentra cerca de la aldea. En enero de 2006 se abrieron en la ciudad dos Hogares Juveniles SOS, uno para chicas y otro para chicos. Ambos dan alojamiento a diez jóvenes de la Aldea Infantil SOS, cuando comienzan su formación profesional. Con el apoyo de tutores juveniles calificados, los jóvenes desarrollan perspectivas realistas para su futuro, aprenden a asumir responsabilidades y poco a poco a tomar más decisiones por sí mismos. Se les anima a desarrollar el espíritu de equipo y a establecer contactos con familiares y amigos, así como con autoridades relevantes y empleadores potenciales.
El Centro Social SOS, que está abierto a la población vecina, complementa la oferta de la Aldea Infantil SOS. El centro social está preparado para tratar los temas específicos del entorno social, y su trabajo debe contribuir a aliviar la pobreza y, así, prevenir el abandono infantil. Para ello, el Centro Social SOS alberga una guardería en la que se ofrece cuidado infantil durante toda la jornada. Gracias a ello, las madres, la mayoría de ellas solas, tienen la oportunidad de trabajar durante el día sin necesidad de preocuparse por sus hijos, y por lo tanto, de obtener un ingreso para mantenerlos. El Centro Social SOS -que puede atender a un máximo de 200 personas- ofrece también cursos de formación continua para adultos y un chequeo médico básico.