Paisaje
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Fauna/Flora
Historia
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Paisaje
La costa siria es una llanura angosta y fértil, de unos 190 km de largo. Paralela a ella se levanta una estrecha cordillera -el Yebal an-Nusayriyah- mientras que en el sur, a lo largo de la frontera con el Líbano corre la Cordillera del Antilíbano, donde se encuentra la cima más alta del país, el Monte Hermón de 2.814 metros de altura; hacia el suroeste la cordillera disminuye, internándose en la región de los llamados Altos del Golán. El resto del país esta conformado por una amplia meseta y un extenso desierto.
Clima
En Siria predomina el clima mediterráneo, con veranos cálidos y secos, e inviernos fríos y húmedos. En el interior del país el clima es más seco y desapacible. La temperatura promedio alcanza en verano (julio) los 29°C y en invierno (enero) 10°C. En la meseta la temperatura puede alcanzar en verano 35°C y en invierno 12°C, mientras que en el desierto no es raro que llegue hasta los 46°C.
Fauna/Flora
Actualmente Siria cuenta sólo con pocos restos de la vegetación de montaña que una vez existió en la región. Entre estos restos se encuentran sobre todo tejos, tilos y abetos. Por lo demás, predomina la vegetación agrícola. Siria ofrece un hábitat para lobos, hienas, zorros, tejones, jabalíes, chacales, ciervos, osos, ardillas y turones.
Historia
El actual territorio sirio estuvo habitado en la antigüedad por fenicios cananeos. A lo largo de los siglos siguientes Fenicia fue invadida por asirios, babilonios, persas y seléucidas, hasta que en el año 64 a. C. fue anexionada a Roma.
Tras la caída del Imperio Romano, el territorio fenicio fue incorporado al Imperio cristiano de Oriente, y en el siglo VII de nuestra era fue conquistado por los árabes. En el siglo X fue incorporada por los cruzados al reino latino de Jerusalén, pasando en el siglo XII a manos de Saladino, el sultán egipcio, y a comienzos del siglo XVI a manos de los otomanos, quienes incorporaron la región a su imperio, donde permaneció durante los cuatro siglos siguientes.
En la década de 1840 se desataron conflictos sociales que las potencias europeas transformaron en religiosos para justificar su intervención y dividir el país en dos territorios autónomos, Siria y el Líbano. Durante los primeros años del siglo XX surgieron movimientos nacionalistas en contra de los otomanos, que llevó a que durante la Primera Guerra Mundial los árabes apoyaran a los aliados a cambio de la promesa de independencia.
En 1920 los aliados otorgaron a Francia el mandato sobre la llamada "Gran Siria" -que incluía el Líbano- surgiendo poco después levantamientos armados en contra del ocupante. A pesar de esta enorme hostilidad Siria declaró su lealtad a Francia durante la Segunda Guerra Mundial.
A pesar de la promesa de otorgar la independencia, al final de la guerra Francia mantuvo el protectorado sobre Siria, lo que dio lugar a alzamientos que sólo pudieron ser sofocados por el ejército inglés. Un año después Francia inició el retiro de sus tropas y en 1947 la ONU declaró el mandato como finalizado.
La independencia política estuvo acompañada durante los años siguientes por una serie de conflictos tanto sociales como políticos, a escala interna y regional, en especial con el estado judío de Israel. En 1958 se acordó mediante un plebiscito la federación de Siria y Egipto en la llamada República Árabe Unida.
La predominancia egipcia, no obstante, provocó el surgimiento de una fuerte oposición que provocó el retiro de Siria de la RAU en septiembre de 1961. En los años siguientes la inestabilidad política interna continuó, así como los incidentes con Israel. Todo ello desembocó en el estallido de la Guerra de los Seis Días y la ocupación de territorio sirio por parte de tropas israelíes.
En 1973 surgió un nuevo conflicto armado con Israel -la Guerra del Yom Kipur- y otro en 1982, cuando Israel invadió el sur del Líbano. A lo largo de la década de 1980 la política interna fue impregnada por los conflictos entre el gobierno y un grupo fundamentalista islámico que ya había intentado unir a Siria y a Irak en un estado único. Ante ello, los diferentes grupos sunnitas se unieron manifestando su preferencia por un estado pluralista y democrático.
En 1986 Siria fue acusada por los Estados Unidos de promover el terrorismo internacional; aunque su relación mejoró en 1990, cuando Siria se unió a la coalición internacional que participó en la Guerra del Golfo. Durante los años siguientes el gobierno sirio se esforzó por normalizar sus relaciones con Israel, Turquía y Jordania, reconociendo también al Líbano como país independiente. El 10 de junio del 2000 falleció el presidente Hafez Al-Assad, siendo sucedido por su hijo Bashar Al-Assad, que ha enfrentado a una serie de conflictos internacionales. Entre ellas destacó el destacamento de tropas sirias en el Líbano que -tras graves protestas de la población libanesa- fueron retiradas finalmente en abril del 2005.
Economía
Siria es un país principalmente agrario. La mayor parte de la población se dedica a la agricultura y también se da el pastoreo para el autoconsumo. Los principales sectores económicos -la industria pesada y la de seguros y servicios- permanecen todavía en manos estatales, mientras que otros -como el bancario, procesamiento de alimentos, textil y el farmacéutico, entre otros- han sido lentamente abiertos a la economía privada.
A pesar de su creciente dinamismo económico, Siria sigue dependiendo económicamente de los ingresos del petróleo y de la ayuda externa. La tasa de desempleo fue de 20% en el 2003, mientras que la de inflación alcanzó el 1,5%.
Cultura
En todo el país se pueden ver asentamientos antiguos y clásicos, testimonios del tiempo de los califas, de los romanos y del Imperio Bizantino, encontrándose también obras artísticas religiosas de los cruzados. Hacia finales del siglo X, Siria fue el centro de uno de los últimos florecimientos de la poesía árabe. Los escritores más destacados de esta época fueron Al-Mutanabbi y Abu Firas Al-Hamdan.