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Historia
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Paisaje
La topografía del país es muy variada. El centro del país está constituido por la Meseta de Transilvania, la cual está rodeada casi completamente por los Cárpatos. Al suroeste de Rumania, los Cárpatos meridionales se unen a los Montes del Banato. Al oeste de ellas yace la Llanura del Banato, la cual se va transformando en la cuenca panónica.
En el sur del país se encuentra la Valaquia, una amplia llanura que se extiende hasta territorio búlgaro. En el este del país, las estribaciones orientales de los Cárpatos se trasforman en la Meseta de Moldavia.
Clima
La Meseta de Transilvania, los Cárpatos, y las llanuras occidentales de Rumania se caracterizan por su clima continental. Las oscilaciones de temperatura a lo largo del año son grandes, habiendo veranos cálidos frente a inviernos muy fríos. La región cerca del Mar Negro recibe la influencia de las temperaturas marítimas, lo que redunda en una temperatura más estable. Las lluvias caen principalmente en las estaciones más cálidas y sobretodo en las montañas.
Fauna/Flora
uera de las montañas la vegetación natural ha retrocedido en grandes proporciones; extensas áreas de los bosques que antiguamente crecían en las llanuras fueron taladas para destinarlas al uso agrícola. Por el contrario, en la mayoría de las regiones del país hay una gran variedad de especies animales. El 60% de todos los osos existentes en Europa, 40% de todos los lobos europeos y 60% de la población mundial del cormorán enano.
Entre los mamíferos más grandes destacan, en los Cárpatos, gamuzas, corzos, jabalíes y linces, y en la llanura ardillas, liebres y tejones. El mundo ornitológico está ricamente representado por una gran diversidad de especies; el delta del Danubio, convertido parcialmente en una reserva natural, ofrece un área de reposo para las aves migratorias. En los ríos y en el Mar Negro se encuentran peces tales como lucios, esturiones, carpas, platijas, arenques, salmones, percas y anguilas.
Historia
Rumania ocupa aproximadamente el territorio de la antigua Dacia, un poderoso reino hacia el siglo I a.C. que fue conquistado por los romanos en el año 106 d.C. Tras la retirada de los romanos en el 270 d.C. la región fue invadida sucesivamente hasta el siglo XII por godos, hunos, avaros, búlgaros y magiares. A fines del siglo XIII, tras el dominio de tribus de mongoles, se establecieron los principados de Valaquia y Moldavia y en 1526, cuando los turcos ganaron la batalla de Mohacs, pasaron ambos a ser dominados durante los siguientes tres siglos.
En 1806 estalló la guerra turco-rusa, y en 1812 se firmó la Paz de Bucarest, mediante la cual Rusia devolvió los territorios otomanos ocupados, salvo Besarabia. En 1821, poco después de iniciarse la guerra de independencia griega, dichos principados obtuvieron una mayor autonomía y en 1829, después de una corta guerra entre Rusia y el Imperio Otomano, fueron ocupados por la primera.
La Guerra de Crimea (1853-1856) acabó con el protectorado ruso, siendo Besarabia devuelta a Moldavia; el territorio rumano quedó dividido en diferentes principados, los cuales eligieron en 1859 a Alexandru Ion Cuza como monarca común del Principado Autónomo de Rumania, que fue reconocido en 1861 por el sultán turco. En 1877 Carol I declaró a Rumania reino y en 1881 se nombró él mismo rey de Rumania.
Al estallar la Primera Guerra Mundial, Rumania mantuvo la neutralidad pero en 1916, invadió el territorio húngaro de Transilvania, siendo rechazadas por tropas austro-alemanas y búlgaras, que a su vez ocuparon casi todo el territorio rumano.
La derrota de las potencias centrales en 1918 permitió a Rumania incorporar los territorios de Transilvania, Besarabia, Bucovina y Banato, con lo que prácticamente duplicó su tamaño.
En 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, Carol abdicó a favor de su hijo Miguel debido a la ocupación del país por tropas alemanas; en 1941 éste finalmente participó en la guerra del lado alemán, en contra de Rusia, para cambiar de frente en 1944, firmando con Rusia un acuerdo de alto el fuego. En 1947 el rey Miguel fue obligado a renunciar, fundándose en 1948 la República Popular de Rumania.
En 1965 el país pasó a llamarse República Socialista de Rumania, después de que Nicolae Ceausescu fuera elegido Secretario del Partido Comunista, siendo éste nombrado en 1967 Presidente del Consejo de Estado. Mientras su política externa seguía un curso de apertura, su política interna tenía una línea ortodoxa comunista, con una carencia económica grande, agravada por la corrupción administrativa. Estos hechos provocaron desde 1987 protestas populares que terminaron en 1989 con la sublevación de la población y el apresamiento y la ejecución de Ceausescu.
En mayo de 1990 el Frente de Salvación Nacional ganó las elecciones parlamentarias y presidenciales, eligiéndose a Ilion Iliescu presidente del país. En 1996 fue sucedido por Emil Constantinescu, quien puso en marcha un programa de privatización. En diciembre del 2000 Ion Iliescu fue nuevamente elegido presidente de Rumania.
Economía
El programa de reformas económicas introducido en 1990, tras el derrocamiento del régimen dictatorial de Nicolae Ceausescu, buscó crear una economía de mercado de tipo occidental. Cuando en 1993 el Fondo Monetario Internacional se negó a concederle un préstamo, el gobierno rumano tuvo que aplicar estrictas políticas monetarias y fiscales, entre ellas la devaluación de la moneda, la derogación de las subvenciones de la mayoría de los bienes de consumo y la privatización de las empresas estatales.
Rumania es el segundo productor agrícola de Europa Central, empleando al 25% de la mano de obra. El sector industrial contribuye con el 30% del Producto Bruto Interno (PBI), siendo las principales exportaciones productos acabados, máquinas, fuentes energéticas, minerales y metales, así como productos alimenticios. La tasa de desempleo alcanzó en el año 2002 el 8,3%, existiendo una inflación de 17,8%.
Cultura
La cultura rumana deriva en gran parte de la cultura romana, teniendo también influencias eslava, húngara, griega y turca. La poesía, los cuentos populares y la música han jugado desde siempre un papel importante; en el siglo XIX la literatura, el arte y la música alcanzaron su apogeo, y en el siglo XX una serie de músicos obtuvo el reconocimiento internacional; los más conocidos entre ellos fueron el violinista y compositor George Enesco y el pianista Dinu Lipatti. Eugene Ionesco (1912 - 1994), representante del "teatro del absurdo", es uno de los escritores rumanos más conocidos internacionalmente.