¿Calidad para todos los niños?
Trabajar juntos

Emmanuel Sherwin (miembro de la junta directiva de IFCO) - Foto: A. Gabriel
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Con el proyecto "Quality4Children", tres grandes organizaciones internacionales activas en el ámbito de la acogida infantil fuera de la familia de origen pretenden contribuir para que la calidad de la acogida no sea meramente condición sine qua non de una educación que responda a las necesidades de los niños sino que se oriente igualmente a altos estándares de calidad. "Velar por el interés de los niños" es la premisa que debe seguir una acogida cualitativa. El objetivo de "Quality4Children" es hacer realidad en toda Europa una acogida adaptada a las necesidades individuales de los niños e implantar las directrices necesarias para ello, también a nivel político. IFCO (International Foster Care Organisation), FICE (Fédération Internationale des Communautés Educatives) y Aldeas Infantiles SOS son los organizadores de un proyecto en el que han tomado parte 32 países europeos.
En el congreso de Gmunden, que ha contado con participantes de 54 países europeos, ha vuelto a ponerse de manifiesto lo que realmente significa "velar por el interés de los niños". Los niños y jóvenes que no pueden crecer con sus padres (sólo en Europa y Asia central se estiman en dos millones) son los verdaderos expertos en la materia. Ellos juegan un papel clave en la búsqueda de soluciones para mejorar sus oportunidades de desarrollo.
Así, también fueron invitados a Gmunden algunos jóvenes para compartir sus vivencias personales, hablar de su visión de la realidad y de lo que les pesa en el corazón y poner su experiencia al servicio de "Quality4Children". Un joven irlandés resume así la situación de los afectados: "Si en los estudios de mercado se pregunta a los consumidores, ¿por qué en el ámbito social se pregunta a los productores?" "Nosotros estamos al margen. Nos escuchan pero no actúan en consecuencia", añade un joven holandés. Las condiciones de vida y de desarrollo de los niños y jóvenes de acogida (pero también de niños que crecen en el seno de su propia familia) no corresponden en muchos aspectos a sus necesidades. Los jóvenes desean participar explícitamente. "Tenemos la experiencia. Tenemos ideas creativas. Tenemos otro punto de vista. Debemos someternos a vuestras decisiones. Nosotros somos la parte más importante del sistema."
El pedagogo social alemán Klaus Wolf comparte la misma opinión: los niños tienen derechos inalienables, incondicionales e innatos. Nosotros no somos quienes se los damos. No es suficiente con proclamarlos con buenas palabras". Andrew Hosie, profesor universitario en Glasgow y especialista en materia de la acogida residencial, lo corrobora, "para poder aconsejar primero hay que escuchar".

De izq. a dcha. los 3 presidentes: Binnendijk, FICE; Kutin, Aldeas Infantiles SOS y Gardiner (IFCO) - Foto: A. Gabriel
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¿Calidad para todos los niños?
"Nos gustaría que "Quality4Children" fuera válido para todos los niños", ha declarado al principio el presidente de FICE, Theo Binnendijk, que ha inaugurado el congreso junto con el presidente de IFCO, Chris Gardiner, y el presidente de Aldeas Infantiles SOS, Helmut Kutin.
Una visión que comparte igualmente el pedagogo social Heinrich Kupffer quien, a su vez, hace una pregunta provocadora: ¿por qué todo el mundo habla de la calidad de la educación en la acogida infantil y no en el seno de las familias? Según Kuppfer, hay familias a las que les iría mejor si siguieran el modelo de algunas instituciones. El hecho de crecer en la familia biológica no es necesariamente sinónimo de calidad. Y si el congreso está consagrado a la "calidad de la educación", esta exigencia de calidad debería prevalecer para todos los niños, también para aquellos que crecen en el seno de sus familias.
Pero conseguir calidad no es tan fácil. Los pedagogos deben hacer gala de creatividad en su trabajo, ser libres, no someterse excesivamente a las normas, pues lo que para un niño está bien puede no ser la mejor solución para otro. Según Kupffer, sólo se podría recurrir a los estándares en cuestiones organizativas, como la formación, y serían importantes para el reconocimiento social y la comunicación entre colegas de diferentes países. No obstante, la calidad en la educación no se limita simplemente a seguir estos estándares, sino que implica un trato determinado con las personas, el compromiso de los empleados y una cierta imagen humana. Un estadio de madurez que debe ser desarrollado. Y, como declara en su ponencia la pedagoga de Viena Eva Dreher, por "desarrollo" no se entiende algo exclusivo de la infancia y la juventud, sino que hoy en día se ve como un proceso que dura toda la vida.
Trabajar juntos
En el congreso se trataron multitud de temas y se reunieron muchos especialistas, representantes de organizaciones para intercambiar opiniones y trabajar conjuntamente por una meta común. La necesidad de tirar de la cuerda en la misma dirección, destaca asimismo el presidente de IFCO, Chris Gardiner, en sus palabras de bienvenida. Pero no se puede olvidar en ningún momento la participación de los jóvenes: "Pongámonos a la altura de los niños", desafía el presidente de Aldeas Infantiles SOS, Helmut Kutin.