
Niños de Sierra Leona - Foto: Archivo SOS
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Las Aldeas Infantiles SOS de Sierra Leona celebraron su 30° aniversario durante nueve días, del 4 al 12 de octubre, con diferentes acciones y actividades. Se plantaron árboles en el terreno de la Aldea Infantil SOS de la capital, Freetown, y a lo largo de la Avenida Hermann Gmeiner, que es como se llama oficialmente la Lumley Beach Road desde 1997, en reconocimiento a la labor de Aldeas Infantiles SOS en el país.
La emisora de radio estatal y la emisora de radio Democracy emitieron debates sobre la teoría y práctica del modelo de Aldeas Infantiles SOS y sobre la profesión de "madre SOS", así como un concurso sobre Aldeas Infantiles SOS. En los lugares de procedencia de los primeros niños acogidos en Aldeas Infantiles SOS en 1974, se repartieron paquetes de alimentos a familias necesitadas.
La visita del Presidente Kabbah, del Vicepresidente y de miembros de gabinete y del cuerpo diplomático a la Aldea Infantil SOS Freetown constituyó, con diversos eventos, el punto culminante de la festividad.

La Aldea Infantil SOS de la capital, Freetown - Foto: Archivo SOS
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Sus principios se remontan a treinta años atrás, a la construcción de la Aldea Infantil SOS de Freetown. En 1983 se erigió una segunda aldea en Bo, en el interior del país. Ambas aldeas disponen de jardines de infancias y escuelas para paliar la mala infraestructura escolar. Desde 1987, un centro de formación profesional en la rama de imprenta trata de mejorar, con éxito, la triste situación educativa de los jóvenes. Asimismo existen comedores para todos los alumnos de las Escuelas SOS Hermann Gmeiner y en parte para los padres. En Freetown también se dirige un centro para personas con discapacidad.
La guerra civil, que terminó por fin en el año 2002 tras una década con períodos de brutalidad implacable, llevó a los niños, madres y colaboradores a límites insospechados. Entre 1995 y 1999 la Aldea Infantil SOS Bo tuvo que ser evacuada repetidas veces y sus habitantes se vieron incluso obligados a refugiarse en las montañas para escapar de los violentos y desenfrenados rebeldes.
Las Instituciones SOS de Freetown también tuvieron que ser clausuradas varias veces; los niños y colaboradores de la Aldea Infantil SOS salieron milagrosamente ilesos de todas estas situaciones extremas.

Olatungie Wood... "¿Cómo hubiera podido irme?" - Foto: G. Margreiter
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Hasta 2.000 personas que necesitaban ayuda y protección fueron alojadas temporalmente en la Aldea Infantil SOS Freetown, cuando la población de la capital fue masacrada y mutilada indiscriminadamente. En el año 1999 había 30.000 personas refugiadas en el estadio deportivo de la capital, parte de ellas recibieron de Aldeas Infantiles SOS medicamentos, alimentos, ropa, mantas y tiendas de campaña.
Los dos directores de las aldeas fueron condecorados con el Premio Hermann Gmeiner por su inquebrantable esfuerzo por proteger a los niños y a las madres. Fueron más allá de sus "normales" obligaciones, arriesgando su propia vida para asegurar la supervivencia de la comunidad de la aldea.
Olatungie Wood, actualmente responsable nacional de Aldeas Infantiles SOS en Sierra Leona, declara sin titubeos: "¿Cómo hubiera podido abandonarlos, cómo hubiera podido olvidar a los niños sin perder la fe en el mañana?"
Por ello, los treinta años de Aldeas Infantiles SOS en Sierra Leona son especialmente importantes y refuerzan la esperanza de que la paz, existente desde hace dos años, perdure en este pequeño país de África Occidental.