
Empleados SOS consultan a los padres sobre su situación - Foto: Archivo SOS
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El programa de ayuda de emergencia se lleva a cabo en cooperación con ACNUR, la sociedad alemana de servicios de cooperación técnica al desarrollo GTZ (Deutsche Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit), WFP, IRC (Comité de Rescate Internacional), ATAHS (ONG local que trabaja en la lucha contra el VIH/SIDA), y otras organizaciones locales. Niños traumatizados y sus familias, que tuvieron que abandonar la provincia sudanesa de Darfur y que ahora viven en los campos de refugiados en Chad, componen el grupo destinatario. Debido a la gran necesidad de ayuda psiquiátrica, también se incluirá en el programa a personas con problemas mentales, así como a gente de la comunidad local que también se beneficiará de las consultas y de los tratamientos médicos semanales. El programa de ayuda de emergencia ya funciona parcialmente, pero todavía queda mucho por hacer.
"Los carpinteros terminarán hoy su trabajo, por lo que la próxima semana podremos comenzar con la asesoría y los tratamientos. Hasta comienzos de la próxima semana seguiremos ocupados con el registro de niños y familias especialmente en riesgo. Aprovechamos el tiempo para hacer visitas a domicilio y elaborar un censo de las necesidades. Visitamos a las personas en sus tiendas de campaña todos los días y seleccionamos a aquellas que necesitan nuestra ayuda. Hasta el momento tenemos una lista de 85 niños y 140 padres (madres en su mayoría) y abuelos, todos con problemas psíquicos que han sido identificados por los dirigentes del campamento. Pero este número va a aumentar con seguridad, porque también queremos organizar actividades para otros niños necesitados. La lista crece cada día. Nos hemos visto obligados a incluir en nuestro programa también a adultos porque no tienen ningún sentido tratar a los niños y no a sus padres, que igualmente sufren de traumas. Es muy importante fortalecer a sus padres en su capacidad de velar por sus hijos", señala Yolanda van den Broek, la coordinadora del programa de ayuda.

Los niños están especialmente expuestos a riesgos - Foto: Archivo SOS
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El proyecto va a concentrarse básicamente en ofrecer a los niños, tanto individualmente como en grupo, atención psicológica y terapia lúdica a través de la pintura, juegos y deporte. También se ofrecerá asesoría individual y grupal a los padres, así como tratamientos psicofarmacológicos en caso de enfermedades mentales graves: hay muchos niños con epilepsia, por ejemplo, que se beneficiarían; y personas con graves problemas psicológicos (depresión, miedo, perturbaciones de sueño, etc.), que necesitan la medicación adecuada para estabilizar su estado. Hasta que esto se logre, pasará algún tiempo, ya que por el momento hace falta de todo por todas partes.
El equipo de ayuda todavía no está completo pero Yolanda es optimista: "Ya he contratado a un psiquiatra, un trabajador social, un traductor y logístico y tres vigilantes. La próxima semana haré las entrevistas para el puesto de asesor psicosocial. Para poder acompañar durante largo tiempo a las personas tratadas, también fuera del centro, se contratarán y formarán a profesionales de la salud de la comunidad, para que trabajen con grupos de autoayuda", agregó Yolanda.

Oure Cassoni - un campamento en medio del desierto - Foto: Archivo SOS
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Un largo camino diario
El programa de ayuda de emergencia se está realizando en el campamento de refugiados Oure Cassoni, que es el segundo más grande de Chad, con 25.953 refugiados sudaneses, 16.166 de ellos con edades comprendidas entre los 0 y los 17 años (ACNUR, junio de 2006). Oure Cassoni está ubicada en el desierto, y el clima es duro, extremadamente ventoso, y con frecuentes tormentas de arena. Sus habitantes viven en esta "ciudad del desierto" desde su establecimiento en julio de 2004, sin ningún tipo de ayuda psicosocial, y dependen completamente de la ayuda humanitaria para obtener alimentos, alojamiento, agua, educación, etc.
Oure Cassoni está a 23 km al norte de Bahaï, donde se encuentra la oficina de coordinación del programa de ayuda SOS. Bahaï, por su parte, se encuentra a tan solo 1 km de la frontera con Sudán, y todas las ONG y agencias de la ONU tienen sus oficinas allá. Los empleados viajan todos los días esos 23 km que separan Bahaï y Oure Cassoni para ayudar a niños y adultos. Al final de cada día se llevan de regreso a Bahaï las computadoras, medicamentos, juguetes, juegos y demás material de trabajo, porque es más seguro.

Foto: Archivo SOS
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Ayuda, que se necesita urgentemetne
En el campamento de refugiados hay un centro médico de primeros auxilios en el que trabajan un médico, algunas enfermeras y parteras. Bahaï tiene un hospital distrital y cuando es necesario, se transfieren pacientes a él. Cerca del Centro Médico SOS hay seis jardines de infancia y tres escuelas primarias, pero hacen falta tanto profesores, como "aulas" ya que los pabellones con techos de hojalata ondulada fueron destruidos por el viento. Actualmente los niños atienden la escuela al aire libre, bajo el fuerte sol. Todavía no hay una escuela secundaria, no obstante, se preparan profesores continuamente. En Oure Cassoni también hay campos de deporte, centros para jóvenes y mujeres, sin embargo, debido a que hay muy poco personal calificado, en realidad nada funciona.
Todas las instalaciones de Aldeas Infantiles SOS en Chad se encuentran en la capital Yamena (aldea, jardín de infancia, escuela, centro médico). Desde allí se necesitan dos días por avión o un mínimo de tres días por tierra para llegar a Bahaï. Debido a la inseguridad reinante, el camino por tierra es poco recomendable, y durante la época de lluvias es imposible.
A pesar de todas estas dificultades, Aldeas Infantiles SOS se está preparando a conciencia para implementar el programa de ayuda de emergencia en Chad. Muchos refugiados han sufrido un fuerte trauma en Darfur y durante su huida a Chad: algunos niños fueron separados de sus padres; hubo madres y chicas que fueron víctimas de abusos sexuales; otros niños tuvieron que ver como sus parientes fueron violados y/o asesinados, y como perdieron sus hogares y pertenencias.
"Hoy descubrimos a una joven que vive con su hermano. Ambos tienen problemas psicológicos y están desesperados. La joven acaba de dar a luz, pero prácticamente no está en condiciones de ocuparse del bebé. Probablemente fue violada. Muchos pacientes psiquiátricos, sobre todo niños y chicas jóvenes, corren un gran riesgo de ser víctimas de cualquier tipo de abuso", señala Yolanda. El programa de ayuda de emergencia de Aldeas Infantiles SOS está en marcha desde hace solo un par de semanas, pero las medidas de ayuda empiezan a dar resultado. Durante una reunión con Yolanda, los padres de niños con problemas psíquicos se mostraron agradecidos de que por fin alguien se hiciera cargo de ellos.