Desde el fallecimiento del que fuera presidente del país durante muchos años, Gnassingbe Eyadema, en febrero de este año, en la capital togolesa tienen lugar reiteradas manifestaciones multitudinarias y enfrentamientos violentos. El hijo de Eyadema ganó el domingo las elecciones presidenciales, según datos oficiales; la oposición habla de fraude electoral. El martes se produjeron nuevos disturbios y se teme un empeoramiento de la situación.
Desde el 26 marzo todas las escuelas públicas y privadas de Lomé se encuentran cerradas. Entretanto, los niños de la Aldea Infantil SOS local -que asisten habitualmente a escuelas públicas- reciben clases en la propia aldea. Por motivos de seguridad, los niños no juegan demasiado alejados de la aldea y a partir de las 17:30 no se les permite abandonar el terreno de la Aldea Infantil SOS.
Las madres de la Aldea Infantil SOS compraron la semana pasada provisiones para al menos tres meses. Como consecuencia de la crisis política, los precios de los alimentos de han duplicado y hasta triplicado.
Según el director de la aldea, Aurelien Ajavon, se ha previsto un plan de evacuación para la Aldea Infantil SOS de Lomé por si la situación en la capital empeorara drásticamente. La frontera de Benin dista 50 km por lo que las madres y los niños podrían cobijarse en la Aldea Infantil SOS de Dassa-Zoumé, actualmente en construcción.
La segunda Aldea Infantil SOS de Togo está situada en Kara, a unos 500 km al norte de Lomé. Los colaboradores in situ afirman que reina la tranquilidad y que las escuelas están abiertas, al igual que los mercados y las administraciones. "La vida diaria no se ha visto perjudicada", declara la consejera de madres Amayi Mariette, "Los niños pueden moverse libremente, sin temor, dentro y fuera de la Aldea Infantil SOS".