
Quendi Appleton con Presidente Kutin (a la izquierda) y Joe Kittl - Foto: A. Gabriel
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"Quendi ha encontrado su camino en un país marcado por la guerra, la miseria y las catástrofes naturales y no sólo ha prestado su ayuda como enfermera a sus hermanos sino también a otra gente de su país. En reconocimiento de su compromiso y de su actitud de compartir, me es grato entregarle este premio." (Helmut Kutin, Presidente de Aldeas Infantiles SOS)
La enfermera de 28 años fue galardonada no sólo por el hecho de haber logrado independizarse y terminar su formación de enfermera sino por haber ofrecido su apoyo a miles de compatriotas durante la guerra.
"La vida de Quendi Appleton muestra de forma ejemplar lo que una persona individual y la gente que ayuda podía lograr a pesar de todas circunstancias desfavorables" dijo Josef Kittl, director regional de África del Oeste en su laudatoria.
"Deseo expresar mi aprecio y gratitud a las Aldeas Infantiles SOS de Liberia, especialmente a SOS-Kinderdorf International por su apoyo continuo. A ellos, les debo lo que soy y las muchas personas que también han encontrado su familia en las Aldeas Infantiles SOS. Les puedo asegurar que sus esfuerzos no sólo sirven para mejorar mi vida sino también para mejorar la vida de muchas otras personas a través de mí, directamente o indirectamente" prometió Quendi Appleton que estaba presente durante el otorgamiento del premio en Innsbruck.

Foto: Archivo SOS
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Quendi Appleton sabe lo que significa no tener familia. Perdió sus padres, siendo aún un bebé, ingresó con algunos de sus hermanos en un orfanato, luego cambió en otro. A los cinco años, ella y sus hermanos finalmente encontraron su nuevo hogar, es decir en casa de su madre SOS Martha en la Aldea Infantil SOS de Monrovia/ Liberia: "El calor y el cuidado que nos rodeaba, las comidas calientes y regulares, todo ello me parece muy nostálgico, incluso a la edad de 28 años. Cuanto más amor daba, más me sentía libre y crecía."
Pronto se mostró que Quendi Appleton era una alumna brillante. Pero su vida fue influida también por la guerra civil. Justo poco tiempo antes de terminar la Junior High School tuve que interrumpirlo: "No había actividades civiles y toda mi familia SOS fue evacuada al ayuntamiento en los suburbios del Sur de Monrovia. Refugiamos para aproximadamente dos meses bajo un gran riesgo. Estábamos completamente rodeados por hombres armados. Vivíamos en la miseria. En este momento aprecié tanto el trabajo de nuestras madres y de nuestro director de aldea. Nos ayudamos mutuamente como en una familia bajo las circunstancias más desfavorables."
Después de haber regresado a la Aldea Infantil SOS de Monrovia la guerra civil se reflejaba en la vida diaria de los evacuados. Faltaban las cosas más importantes, comida y medicamentos. Quendi Appleton sufrió mucho porque no podía ayudar a la gente, aunque lo deseaba tanto. En esta época de desamparo se desarrolló su deseo profesional. Quería llegar a ser una enfermera.
Después de haber terminado la escuela persiguió su objetivo. En 2001 hizo su examen de enfermera, se graduó cum laude y el año siguiente recibirá su "Bachelor of Science Degree in Nursing".
Pasó su prueba de fuego ya el año pasado. Josef Kittl: "En 2003, cuando la gente torturada de Liberia tenía que sufrir las atrocidades más difíciles, Quendi y un equipo SOS de emergencia ofrecieron ayuda, apoyo y seguridad a miles de gente que llegaron a la Aldea Infantil SOS buscando un alojamiento seguro. Mientras las granadas estallaban a su alrededor ellos se ocupaban de la gente herida, daban comida a los jóvenes y viejos, ayudaban en los nacimientos y daban esperanza a los que la habían perdido. En medio de la matanza y de la anarquía que le rodeaba, quedaban estable y continuaban con su servicio a la gente."
Visto así Quendi Appleton ya ha logrado cumplir su promesa, es decir, ella misma ha transmitido la ayuda que recibió de Aldeas Infantiles SOS a otra gente - es un paso hacia la paz en su país en crisis.