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| Helmut Kutin, presidente de Aldeas Infantiles SOS, había visitado las escuelas en marzo de 2008 - foto: A. Gabriel |
Las experiencias vividas durante las horas de cautiverio han causado profundos traumas en los maestros keniatas de origen somalí, quienes regresarán a Kenia lo más pronto posible.
El incidente fue desencadenado por un previo ataque por parte de los insurgentes al puesto policial vecino a las instalaciones escolares temporales. Se piensa que como consecuencia de dicho ataque, la policía entró a las instalaciones matando a dos personas –que si bien no eran empleados SOS, trabajaban como porteros del edificio por encargo del dueño– y capturando a los empleados SOS a pesar de no haber estado envueltos en el ataque del puesto policial.
Wilhelm Huber, director regional de Aldeas Infantiles SOS para África del Este, que vivió en Mogadiscio antes y durante la guerra civil, tomó la decisión de cerrar las escuelas señalando que no se puede seguir arriesgando la vida de los empleados SOS y los alumnos. Las escuelas abrirán nuevamente sus puertas cuando se considere que la situación es lo suficientemente segura. El Hospital Materno-Infantil SOS y la clínica satélite ubicada en Afgoye, a unos 22 km de Mogadiscio, todavía siguen funcionando.
La Aldea Infantil SOS fue evacuada en diciembre de 2007 y las madres y los niños han estado viviendo en diferentes partes de Mogadiscio que en ese entonces eran consideradas seguras. En varias ocasiones han tenido lugar conversaciones con empleados clave de Mogadiscio respecto al regreso de las familias SOS a la Aldea Infantil SOS y a la Escuela SOS Hermann Gmeiner pero se considera que la situación todavía es peligrosa. En la actualidad, ninguna parte de Mogadiscio es segura por lo que constantemente se controla la situación de los niños y empleados SOS.