La situación en la república de África Occidental es inestable desde hace dos años. "Ni guerra, ni paz", así es como define la situación Clotilde Abauleth, directora de Aldeas Infantiles SOS en Costa de Marfil.
El país se encuentra dividido desde 2002 en el norte musulmán, controlado por bandas rebeldes, y el sur, predominantemente cristiano, a manos del Gobierno de Laurent Gbagbo. Las tropas de paz de las Naciones Unidas tratan de garantizar el proceso de paz que se negoció en febrero de 2003.
Desde el pasado fin de semana, como consecuencia del fallecimiento de nueve soldados franceses y el contraataque militar de las tropas francesas contra las fuerzas armadas gubernamentales, se vienen produciendo graves disturbios, especialmente en la metrópoli de Abiyán, muy cerca de la cual se encuentra la Aldea Infantil SOS Abobo Gare. Los gobiernos extranjeros están sacando del país a sus ciudadanos, que actualmente son objeto de persecuciones.
Ya en la fase de negociaciones de paz a principios del año pasado, las Aldeas Infantiles SOS de Costa de Marfil se prepararon para lo peor. En vista de la situación actual, en los últimos días han vuelto a tomar medidas de precaución.
Aldeas Infantiles SOS tiene proyectos en dos lugares: en un barrio musulmán de Abobo Gare, a 15 km de Abiyán, y en Aboisso, cerca de la frontera con Ghana. De momento, todas las instituciones escolares de Aldeas Infantiles SOS han sido clausuradas hasta el 16 de noviembre.
En ambas aldeas se ha hecho acopio de alimentos y reservas de agua para diez días y en cada aldea hay un médico, por si se colapsara la asistencia médica general. En prevención de una nueva escala de violencia que pusiera en peligro la vida de los niños y las madres, está todo preparado para evacuar a los habitantes de la Aldea Infantil SOS Abobo Gare a Aboisso o incluso a Ghana.
La situación en torno a las Aldeas Infantiles SOS todavía es relativamente tranquila. Para paliar el miedo y estrés de los niños en este ambiente amenazador, por un lado se discute con ellos sobre la situación en el país, y por otro se intenta conservar la normalidad por medio de juegos y terapia ocupacional.
En Abobo-Gare se encuentra la primera Aldea Infantil SOS que se fundó en África. Esta aldea de doce familias surgió hace algo más de treinta años a partir de un proyecto a favor de niños huérfanos que inició el sacerdote francés "padre Martín"; hoy en día también forman parte de la aldea un jardín de infancia, una escuela primaria, una residencia juvenil y un centro social. En 1980 a algunos colaboradores de Aldeas Infantiles SOS Costa de Marfil les llamó la atención un particular problema social de la población de la región de Aboisso, al sureste del país. Según una creencia extendida en la zona, el décimo niño de cada familia es repudiado porque se supone que trae mala suerte. La precaria situación de estos niños aislados empujó a Aldeas Infantiles SOS a construir la segunda Aldea Infantil SOS del país. También este proyecto fue ampliado con un jardín de infancia, una escuela, una residencia juvenil y un centro social.