En la provincia de Kivu del Sur, donde se encuentran las localidades de Bukavu y Uvira, reina entre la población una situación de tensa calma y el miedo de que los combates se extiendan también al sur. Las dos Aldeas Infantiles SOS se han visto afectadas por los enfrentamientos bélicos en el pasado, razón por la cual se ha decidido tomar ciertas medidas.
Los empleados han pedido a las autoridades provinciales que incrementen las medidas de seguridad, sobre todo alrededor de la Aldea Infantil SOS Bukavu. Al mismo tiempo, se insta a los niños y jóvenes que, dentro de lo posible, no salgan del terreno de la aldea después de las seis de la tarde. Asimismo, después de las clases, los niños tienen que permanecer en las aulas de las escuelas SOS hasta que sus padres los vayan a buscar.
En las dos Aldeas Infantiles SOS se ha hecho acopio de provisiones de alimentos básicos y de otros productos importantes en cantidad suficiente para abastecerse durante un mes. Por otro lado, también disponen de equipos de primeros auxilios, y los médicos de los Centros Médicos SOS llevan un distintivo de reconocimiento especial, igual al de los equipos de ayuda médica en las zonas de crisis, para poder prestar asistencia rápidamente sin dificultades.
Marthe Kangene, la directora de Aldeas Infantiles SOS en la República Democrática del Congo, declara que, en caso de emergencia, la evacuación de las Aldeas Infantiles SOS sería inviable por muchos motivos. Los caminos de huida no son seguros, ni se sabría a donde dirigirse ni con qué medios transportar a tantos niños, madres y empleados.
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