Desde el 9 de febrero se vislumbra en Guinea el escenario de una posible guerra civil. Después de que la situación se tranquilizara un poco en enero, y de que el presidente Conte hiciera concesiones en el conflicto con los sindicatos y otras fuerzas de la oposición, han estallado nuevas revueltas y manifestaciones debido a que nombró al Primer Ministro unilateralmente.
Desde el viernes de la semana pasada, las Aldeas Infantiles SOS en la capital Conakry, N'Zerekore y Kankan están en estado de alerta. Todos los niños y las madres se encuentran hasta el momento bien y están en seguridad. Se ha hecho un llamamiento a los empleados de las oficinas de Aldeas Infantiles SOS de Guinea en Conakry para que se queden en sus casas.
David Asfaw, empleado de Aldeas Infantiles SOS, informa que desde el viernes por la noche numerosos edificios públicos, comisarías, gasolineras, y residencias de los ministros han sido saqueados y destruidos; también han habido muertos, sobre todo entre la población civil. Grupos armados se habrían mezclado entre los demostrantes que saquearon negocios y viviendas, sobre todo en Enta, un distrito céntrico de Conakry, donde se encuentra la Aldea Infantil SOS.
Para ayer se habían anunciado grandes manifestaciones en todo el país; todos los empleados, privados y públicos, funcionarios y estudiantes querían realizar una marcha hasta el palacio presidencial en el centro de Conakry para exigir un cambio político. El gobierno decretó ayer la cancelación de todos los vuelos internacionales y el cierre del aeropuerto, asimismo, las emisoras de radio tuvieron que suspender su programación.