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| La Aldea Infantil SOS en Inhambane - Foto: M. Langhans |
Hace poco, Aldeas Infantiles de Mozambique ha abierto una nueva Aldea Infantil SOS en Inhambane, en la costa meridional de Mozambique.
La aldea comprende 15 casas familiares, que dentro de poco serán el hogar de 150 niños huérfanos o abandonados. Antes, los niños no tenían un hogar permanente o vivían en un hogar con riesgo de ser víctimas de abusos.
En la Aldea Infantil SOS Inhambane, al igual que en cualquier otra Aldea Infantil SOS en el mundo, los niños viven con un grupo de hermanos de diferentes edades bajo el cuidado de una madre SOS, que les trata como si fueron sus propios hijos. Los hermanos biológicos se mantienen juntos y viven en la misma casa familiar.
Niños como por ejemplo Molina*, de 5 años, encuentran un nuevo hogar con una madre cariñosa, rodeada del jaleo típico predominante en una familia numerosa y empiezan a vivir en una comunidad cuidadosa y dinámica.
La madre de Molina falleció cuando ella era muy joven. La pequeña quedó abandonada en casa con su hermano mayor mientras su padre salía a pescar y, a menudo, a beber. Molina y su hermano tenían que defenderse solos. Por ejemplo, tan pronto como ella pudo andar, tuvo que traer agua para beber y para el uso doméstico, del lugar donde vivían, construido con cañas. Cuando su hermano enfermó de malaria y murió, Molina se quedó completamente sola. Aunque las autoridades de asistencia social de la provincia de Inhambane eran conscientes de su situación, antes de la apertura de la Aldea Infantil SOS Inhambane, no podían ofrecerle ningún tipo de ayuda.
Alberto* llegó a la aldea el 3 de junio. Tiene cinco años pero parece tener más porque es muy maduro Su madre es discapacitada, no puede andar, y tenía dificultades para cuidar de su hijo. La familia, que vivía en el distrito Jangamo de Inhambane, no tenía dinero suficiente para apoyar a la madre de Alberto. Poco después del nacimiento de Alberto, su padre dejó a su familia para irse a trabajar a las minas de Sudáfrica con el fin de ganarse la vida. Sin embargo, Alberto y su madre nunca volvieron a oír de él. La madre de Alberto confió en la buena voluntad de los vecinos, que les dieron comida.
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| Foto: Janie Dufty |
El responsable local, que conocía la situación de Alberto y de su madre, solicitó ayuda a las autoridades de bienestar de la provincia. Después de informarse y del permiso materno, Alberto acabó trasladándose a la Aldea Infantil SOS Inhambane. La comunidad puede ahora concentrarse en asistir a su madre y sus necesidades. Tanto la comunidad como su madre saben que Alberto ahora tendrá muchas más oportunidades de las que ellos hubieran podido ofrecerle.
Parece que Alberto se ha acostumbrado a su nueva vida. Incluso ha comenzado a ir al jardín de infancia que está cerca de su casa. "Estoy aprendiendo muchas cosas, como dibujar y pintar", dice Alberto. Le gusta ir a la escuela y ha descubierto que la Escuela SOS Hermann Gmeiner en Inhambane, donde va a empezar el primer curso, también está muy cerca de su nuevo hogar. Ahora intenta hacerse nuevos amigos, y como a todos los niños del mundo, le encanta jugar con la arena y el agua.
Molina y Alberto son dos niños que ahora viven en la Aldea Infantil SOS Inhambane y que habían pasado por experiencias difíciles que incluían situaciones de vulnerabilidad, al carecer de muchas cosas que para la mayoría de los niños son normales. En el pasado vieron amenazados derechos básicos como recibir una protección, educación y salud adecuadas.
El hecho de vivir en una Aldea Infantil SOS, en un ambiente familiar y donde son atendidos, con el apoyo de colaboradores especializados y contar con instalaciones de calidad como escuelas ayudará a estos niños a crecer y llegar a ser adultos equilibrados, independientes que han tenido la ventaja de disfrutar un entorno familiar y lleno de cariño.
La inauguración oficial de la Aldea Infantil SOS Inhambane tendrá lugar el 13 de octubre de 2008 bajo la presencia de Helmut Kutin , el Presidente de Aldeas Infantiles SOS.
*Para preservar la privacidad, los nombres de los niños han sido cambiados por la redacción.