
despedida de Hermana Leonella - Foto: H. Atkins
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A la misa, que fue celebrada por Georgio Bertin, obispo de Djibouti, asistieron el embajador italiano en Kenia, el representante de la ONU en Kenia, el representate de la Organización Mundial de la Salud en Somalia, representantes del gobierno keniata y una delegación de SOS-Kinderdorf International, encabezada por Willy Huber, el Director Regional de África del Este.
En su sermón, el obispo, que vive en la región desde hace muchos años y que conocía a la Hermana Leonella personalmente, dijo que ella se había inspirado en la idea de que había empezado un nuevo mundo en esta tierra. El obispo mencionó el hecho de que la Hermana Leonella fuera asesinada junto a su guardaespaldas somalí, Mahamud Mohammed Osman, y señaló los contrastes entre los dos “una europea y un africano, una blanca y un negro, una cristiana y un musulmán, una mujer y un hombre”. Sin embargo, añadió que ambos vivieron y murieron juntos, e hizo hincapié que el mensaje de la Hermana Leonella era de fraternidad: “Es posible vivir juntos”.

Hermana Leonella - Foto: H. Atkins
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Mensaje del Papa
Durante la misa se leyó un mensaje del Papa Benedicto XVI, en el que pedía a la gente que se inspirara de la vida de la Hermana Leonella.
Después de la misa, el cuerpo de la Hermana Leonella fue conducido al Hospital de Nazareth, a unos 20 kilómetros de Nairobi, donde ella había trabajado. Allí, fue trasladada al pequeño cementerio para yacer junto a otras monjas de procedencia italiana que habían dado sus vidas por África. El entierro, que se realizó bajo un cielo nublado, con amenaza de lluvia inminente, se caracterizó por su solemnidad y circunspección; pero también fue muy conmovedor que las monjas entonaran una canción de despedida a su amiga.
En su sermón, el obispo Georgio dijo que el epitafio de la Hermana Leonella bien podría ser el siguiente: “Lo intenté" Algo que ella dijo a menudo en su vida diaria. Pero quizás, en nombre de la paz mundial, sería más adecuado recordar sus últimas palabras, en el lecho de muerte, “Te perdono, te perdono…”
Descanse en paz, Hermana Leonella.