¡Los niños, sanos y salvos! 

Informe de un testigo ocular de la Aldea Infantil SOS Chengdu, tras el devastador terremoto del 12 de mayo de 2008 

15/05/2008 - En el momento en el que comenzó el terremoto, los niños se encontraban en la escuela, ubicada fuera de la aldea. Era mediodía y más de cien niños pequeños se disponían a dormir la siesta. Sentimos más de doce sacudidas. En el aula todo se movía, los libros y el material escolar volaban de un lado a otro y las tazas y el resto de la vajilla se caían de las mesas. Podíamos oír los llantos de los niños procedentes del jardín de infancia.

Foto: Archivo SOS

Los niños de la Aldea Infantil SOS Chengdu, visiblemente aliviados por haber sobrevivido ilesos al terremoto - Foto: Archivo SOS

Una vez recuperados del shock inicial, los empleados de la aldea se dirigieron sin demora al jardín de infancia y ayudaron a las pedagogas a evacuar rápidamente a los niños. Poco tiempo después, todos los niños estaban agrupados en el parque infantil, ninguno había sufrido daños, salvo algunos rasguños. Hicimos todo lo necesario para que se sintieran seguros y se tranquilizaron enseguida.

Después de asegurarnos de que todos los niños de la aldea estaban bien, intentamos contactar con las escuelas. Como los teléfonos no funcionaban, muchas madres SOS salieron a buscar a los niños.

Por la tarde la situación en la aldea se había calmado y se confirmó que todos los niños habían vuelto a la aldea sanos y salvos, a excepción de aquellos cuyas escuelas se encuentran lejos y con los que no fue posible ponerse en contacto.

Una vez que los habitantes de la aldea fueron puestos en seguridad, se procedió a evaluar el estado de los edificios e instalaciones. Las casas familiares y el resto de edificios de la aldea no sufrieron daños. Únicamente el Centro de Formación SOS, el Hogar Juvenil SOS y un par de casas familiares presentaban pequeñas grietas inofensivas.

El movimiento sísmico de mayor magnitud duró más de tres minutos. Un cuarto de hora más tarde, en la televisión y la radio ya se comenzaba a informar sobre la catástrofe. La gente se agrupaba en torno a las radios para escuchar las últimas noticias y los consejos sobre el modo de comportarse.

El Gobierno reaccionó rápidamente y tomó precauciones para proteger los edificios públicos. Asimismo, para garantizar la seguridad, lanzó programas de emergencia y empezó a propagar las últimas noticias.

En los días que siguieron al terremoto se sucedieron cientos de pequeñas réplicas, pero eran de poca magnitud y sólo percibimos algunas de ellas. Todas las escuelas primarias y secundarias de Chengdu cerraron temporalmente sus puertas.

Para no poner en peligro a los niños, se decidió que permanecieran temporalmente en la Aldea Infantil SOS. La vida tiene que volver poco a poco a la normalidad, aunque nuestros empleados están en alerta las 24 horas. Somos cuidadosos y estamos preparados para afrontar posibles réplicas más violentas. En la aldea también se han refugiado muchas personas del vecindario.

La aldea es segura pero el terremoto ha causado graves destrozos en la provincia de Sichuan. Las regiones situadas a unos 50 km de la aldea se han visto completamente arrasadas. Datos recientes indican que el número de víctimas asciende al menos a 20.000* y que otras 25.000 personas se encuentran todavía bajo los escombros. Según fuentes oficiales, se ha prestado atención médica a 64.040 personas, 12.587 de las cuales están heridas de gravedad. El número total de personas afectadas por la catástrofe se estima en unos diez millones. Decenas de miles han perdido sus hogares y muchos, que hasta ahora habían vivido en edificios altos, tienen miedo de regresar a sus hogares y prefieren, de momento, pasar las noches al aire libre.

* Datos del 15 de mayo de 2008

 

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