
Foto: Janie Dufty
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"Es bastante alarmante. Cerca de tres cuartas partes de mis alumnos son huérfanos", señala el Sr. Mashanga, profesor de educación especial. En la Escuela Primaria SOS Hermann Gmeiner, ubicada en el noroeste de Zimbabue, Mashanga ayuda a los niños que necesitan clases de repaso. Zimbabue tiene el porcentaje más alto de niños huérfanos del mundo. Cada semana mueren miles de personas en el país como resultado de enfermedades relacionadas con el VIH, y cerca de uno de cada cuatro niños -es decir 1,1 millones de niños- son actualmente huérfanos como consecuencia del SIDA.
Las privaciones y luchas a las que tienen que enfrentarse diariamente estos niños, hacen que la asistencia a la escuela sea una carga extra, a veces difícil de sobrellevar. "Estoy seguro de que el impacto emocional de ser huérfano es un factor que contribuye a que estén en la clase de repaso", agrega el Sr. Mashanga. "Extrañan el cariño de sus padres". A los niños que carecen del apoyo de su familia, la educación y el aprendizaje les resulta mucho más difícil. La educación juega un papel clave para su futuro, para que tengan posibilidades de encontrar trabajo y oportunidades de tener una vida saludable e independiente.

Foto: Hilary Atkins
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"A estos alumnos les falta amor..."
Con la campaña "De vuelta a la escuela" Aldeas Infantiles SOS apoya a niños huérfanos en su vida cotidiana, y se asegura, mediante becas, de que puedan asistir a la escuela. La Sra. Muripira, que enseña a alumnos del segundo grado (que tienen alrededor de 7 años) de la Escuela SOS Primaria Hermann Gmeiner señala: "A estos niños, con frecuencia les falta amor y eso es lo que tienen que descubrir. La mayoría de los niños huérfanos de mi clase parecen necesitar de apoyo moral extra para elevar su autoestima".
La Sra. Gombakomba, que es la maestra interina encargada de la escuela, indica: "La situación es patética. Los niños tienen que aprender a ser adultos antes de tiempo. Si hablas con esos niños, escucharás historias conmovedoras. ¿A dónde va a ir a parar el mundo? ¡Si sigue así, vamos a terminar en un mundo lleno de pequeños adultos!"