Apoyo a la comunidad del Centro Social y Médico SOS en Somalilandia 

El nuevo Centro Social y Médico SOS Hargeisa, que abrió sus puertas en junio de 2008, ya ha marcado una diferencia para la comunidad (noviembre de 2008).
De acuerdo a las estadísticas, aproximadamente un 1,8% de la población de Hargeisa, la capital de Somalilandia, es VIH positivo. Según Chris Jalle -el coordinador nacional del programa de fortalecimiento de familias de Aldeas Infantiles SOS Somalilandia- debido a la estigmatización que sufren estas personas en el país muchos más casos no salen a la luz. De hecho, el estigma del VIH/SIDA es tal que los afectados son considerados malditos. Lo que deriva, en el mejor de los casos, en muy poca información pública sobre esta condición, y en el peor, en que se desmienta completamente que exista esta enfermedad en Somalilandia.

Foto: Hilary Atkins
Una beneficiaria del programa de fortalecimiento de familias junto sus hijos  
Foto: H. Atkins

Las personas VIH positivo son frecuentemente marginadas

Aisha, una madre viuda con cuatro hijos, es VIH positivo y su familia la marginó cuando se enteró de su situación. Su primer marido murió y volvió a casarse, pero su segundo marido descubrió que era portadora del VIH y los abandonó. Por eso, Aisha tuvo que marcharse del ambiente protector de su familia y su comunidad y vive con sus cuatro hijos en una casa hecha de cajas de cartón, sacos viejos, trozos de chapa ondulada, láminas de PVC y ramas de árboles. Teniendo en cuenta el material usado, sorprende lo bien que está construida y que la única luz que llega a su interior sea a través de las rendijas de la puerta.

Aisha lleva viviedo en este lugar desde hace dos años y medio con el apoyo de una organización llamada Talowadag, que es una coalición de proyectos basados en las comunidades para afectados de VIH/SIDA. El programa de fortalecimiento de familias SOS en Hargeisa cooperaba con Talowadag, y, gracias a su ayuda, Aisha y su familia fueron identificados como un caso urgente necesitado de apoyo médico y social. Aisha recibió medicación antirretroviral sin coste alguno en un hospital de Hargeisa, y en la actualidad recibe un tratamiento médico gratuito en el Centro Médico SOS, con el fin de frenar las infecciones oportunistas que a menudo afectan a personas seropositivas. Además, sus niños reciben atención médica gratuita.

Photo: Hilary Atkins
El centro médico incluye atención prenatal - Foto: H. Atkins

Formación para las comadronas tradicionales

El Centro Social y Médico SOS Hargeisa abrió sus puertas en junio de 2008 y es la clínica más moderna de la ciudad. Su plantilla se compone de nueve empleados que trabajan a tiempo completo, dos médicos a tiempo parcial y varios voluntarios bien cualificados. En la actualidad atiende a 65 familias con 387 niños, que están registrados en el programa de fortalecimiento de familias SOS. Para aquellos que no pertenecen al mismo, es básicamente una clínica materno infantil que ofrece atención pre y postparto, junto con un programa para menores de cinco años con control de crecimiento que incluye, en cooperación con UNICEF, vacunación gratuita.

A partir de enero de 2009 también habrá una sala de partos. En la actualidad, un 90% de los partos se realizan en casas, por lo que tan solo los casos complicados tienen lugar en el hospital. Sin embargo, una partera tradicional se incorporará al centro y se planea formar a otras más para que puedan asistir en los partos domiciliarios. Como la clínica materno infantil SOS en Mogadicio, todos los partos serán gratuitos, mientras que otros servicios costarán el equivalente a 50 centavos de dólar estadounidense, en concepto de cuota de ingreso.

Photo: Hilary Atkins
Una madre y su bebé esperan en la consulta - Foto: H. Atkins
Un centro médico muy famoso en Hargeisa

Chris Jalle nos cuenta que el día de la apertura del centro vinieron unos 150 pacientes procedentes de toda Hargeisa para ser tratados y los empleados tuvieron grandes dificultades para poder atenderlos a todos. "Ahora que se han restringido los pacientes a las áreas vecinas y a los beneficiarios de los programas de fortalecimiento de familias, el número se ha estabilizado entre 40 y 50 pacientes por día".

El centro médico y social también incluye un centro de asesoramiento y pruebas voluntarias, pensado para asesorar en todas las materias, pero especialmente en VIH/SIDA, así como un laboratorio, una sala de observación, una farmacia y el programa de vacunación arriba mencionado: "Somalilandia presenta la menor tasa de vacunación del mundo", señala Chris Jalle, "por lo que queremos centrarnos realmente en este aspecto".

Con este tipo de apoyo, podrán satisfacerse las necesidades médicas de Aisha y su familia, y, como beneficiaria de los programas de fortalecimiento de familias SOS, recibirá una formación para mejorar su capacidad de generar ingresos, además de apoyarlos con ayudas de financiación inicial que podría facilitarle sus condiciones de vida.

Tras admitir y hacer frente a su enfermedad, y a pesar de haber perdido el apoyo y amor de su familia, Aisha fue reconocida como beneficiaria del programa de fortalecimiento de familias SOS y trata de mantener a su pequeña familia unida. Las creencias culturales podrían impedir que otras mujeres pidan ayuda y se necesitará algún tiempo hasta que cambien su actitud; aun así, Chris Jalle está seguro de que en junio de 2009 los programas de fortalecimiento de familias de Aldeas Infantiles SOS beneficiarán a 1.000 niños en el Centro Médico y Social SOS de Hargeisa, mientras que muchos otros de la comunidad serán tratados cada día.

*El nombre verdadero de Aisha ha sido cambiado para proteger su privacidad.

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