Ayuda directa para los niños
Fortalecimiento de madres
Revisión de familias
Ayuda a través de las comunidades locales
Se les apoya mucho más allá del cuidado diario, que se amplia haciendo que se difundan los derechos de los niños, así como ayudando a las familias y comunidades a volverse autosuficientes.
Con ocasión del Día Internacional de la Familia, Aldeas Infantiles SOS presenta los últimos desarrollos del programa de fortalecimiento de familias implementados en Latinoamérica.

Choluteca, Honduras - Foto: M. Jaramillo
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Ayuda directa para los niños
Los niños necesitan un cuidado especial para su supervivencia, salud y bienestar. Con el objetivo de tratar de resolver los problemas relacionados con la pobreza y la exclusión, así como la negligencia y los métodos de cuidado inadecuados que exponen al niño en riesgo; Aldeas Infantiles SOS ha iniciado la puesta en marcha de una amplia gama de servicios para protegerlos y darles oportunidades de desarrollo.
Tanto personal médico como los empleados del centro social SOS o personal externo, han controlado regularmente el peso y altura de todos los niños que participan en los programas de fortalecimiento de familias. Se han proporcionado tratamientos médicos y dentales a bajo coste. Para aquellos niños que necesitan controles médicos o tratamientos especiales que no puedan realizarse en el Centro Social SOS, han sido atendidos por servicios profesionales externos o por instituciones con las que se colabora.
Siguiendo el modelo de responsabilidad común, la familia, especialmente las madres, son la clave para mantener a los niños con salud. Asisten a cursos de formación donde aprenden cómo reconocer, identificar, prevenir y tratar diferentes enfermedades. Cocinar con muchos nutrientes juega un papel importante, especialmente entre los desnutridos. Se ofrecen diversas oportunidades para mejorar el desarrollo físico, intelectual, emocional, espiritual y social de los niños, y así lograr su desarrollo integral.
Los resultados muestran que los niños que forman parte de los programas de prevención del abandono saben más, están abiertos al aprendizaje continuo, tienen buenos hábitos de estudio, son independientes y asumen la responsabilidad de su propia mejora.

Estelí, Nicaragua - Foto: M. Jaramillo
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Fortalecimiento de madres
En Latinoamérica, muchas mujeres que van al Centro Social SOS buscan una guardería donde dejar a sus hijos mientras ellas trabajan fuera de casa. O se encuentran en una situación desesperada y solo tratan de sobrevivir. En el Centro Social SOS se da prioridad a las mujeres cabezas de familia que están en una situación vulnerable, a quienes se ofrece formación sobre desarrollo personal para mejorar su autoestima y desarrollar su don de gentes.
Aprenden sobre los derechos de la mujer, estrategias para que las mujeres se encuentren y apoyen entre sí, y todo sobre igualdad de género, violencia doméstica, políticas sanitarias para mujeres, derechos sexuales y de salud reproductiva, maternidad segura y cuidado infantil. Se pide a las mujeres que participan en esta formación en el Centro Social SOS que se comprometan a aprovecharse del apoyo diario para mejorar su calidad de vida.
Una de las actividades más demandadas es el programa de alfabetización. En varios Centros Sociales SOS hay clases o programas de auto estudio, algunos de los cuales están organizados con el apoyo de otras organizaciones. El nivel educativo que una mujer puede alcanzar determina su acceso a fases de desarrollo posteriores, como por ejemplo, cursos de formación en habilidades laborales. Generalmente las mujeres son capaces de poner en práctica lo que han aprendido, algunas tuvieron éxito y generaron ingresos extras además de lo que ganaban con su trabajo principal.
Las mujeres con propuestas concretas para abrir empresas independientes pueden solicitar a los Centros Sociales SOS préstamos sin intereses y con plazos de devolución convenientes. En algunos casos, los programas coordinan el refuerzo de negocios privados o familiares. Por consiguiente, muchas mujeres, solteras o con pareja, han tenido la oportunidad de aprovecharse de estos micro créditos para abrir pequeños negocios y lograr una estabilidad laboral mayor.
Más efectos positivos: las mujeres fortalecidas normalmente quieren compartir su conocimiento y entusiasmo con otras en el Centro Social SOS u organizan sus propios grupos de apoyo y los continúan, incluso después de haber dejado los programas de fortalecimiento de familias.

Estelí, Nicaragua - Foto: M. Jaramillo
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Revisión de familias
Las familias en situaciones similares que quieren juntarse y trabajar para mejorar pueden formar un Comité familiar. El Centro Social SOS les apoya mediante servicios de bajo coste para los niños, madres, familias y para todo el Comité familiar. Sin embargo, los participantes necesitan comprometerse, confiar en sus capacidades y convertirse en los protagonistas.
Los Comités familiares son grupos de padres organizados que participan en programas de auto apoyo. Un total de 15 a 35 familias pueden decidir apoyarse entre sí voluntariamente para satisfacer sus necesidades y resolver los problemas con los que se enfrentan en la vida diaria. Sus representantes o encargados pueden beneficiarse de formación en el Centro Social SOS con dinamizadores que les apoyan en áreas específicas (habilidades, liderazgo). Cada Comité familiar lleva a cabo sus actividades de manera independiente, y si es necesario, cuenta con el apoyo logístico o administrativo del Centro Social SOS.
Las experiencias han demostrado que los niños y mujeres que forman parte de un Comité familiar- que son los miembros más importantes de las familias participantes- pueden mejorar su conocimiento sobre derechos individuales. Se entienden entre sí como individuos y ciudadanos.
Se establece una nueva modalidad de relación familiar, caracterizada por la búsqueda del bienestar común. Este cambio motiva a apoyar a los otros cada vez que lo necesiten. Por ejemplo, cuando se necesitan documentos oficiales para individuos para que sea posible ejercer sus derechos como ciudadanos, el Comité familiar aconseja cómo dirigirse a las autoridades locales para obtener certificados de nacimiento, carnés de identidad, certificados de matrimonio...
Las familias también aprenden diferentes maneras de relacionarse entre sí, lo que ayuda a resolver conflictos por medio de comunicación asertiva. Entonces son capaces de tratar con temas como resolución de conflictos, buen trato, las causas y consecuencias del abandono infantil, las responsabilidades de los padres...

Madres en la panadería del Centro Social SOS en El Patacón, Bolivia - Foto: F. Espinoza
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Ayuda a través de las comunidades locales
En Latinoamérica -para cuidar mejor de los niños mientras sus padres están trabajando- los Comités familiares normalmente crean Hogares comunitarios, que son casas familiares donde puede atenderse a entre 10 y 15 niños menores de 9 años a diario. Las casas u hogares normalmente tienen dos habitaciones, una cocina y un baño, donde se proporciona un ambiente seguro para llevar a cabo un cuidado apropiado de los niños.
Los padres de los niños son miembros de un Comité familiar y deciden qué madres se formarán para cuidar exclusivamente de los niños en los Hogares comunitarios. Se definen tareas diferentes: algunas madres están encargadas de la comida y salud de los niños, otras son responsables de las actividades educativas apropiadas según las diferentes edades de los niños. El Comité familiar supervisa estas actividades que involucran, tanto como sea posible a los miembros de la familia.
Todos estos desarrollos necesitan un apoyo continuado y cualificado por parte de los Centros Sociales SOS. Por lo tanto, el personal SOS está especializado en pediatría, odontología, psicología, pedagogía, nutrición y cocina, y otras áreas relacionadas con el cuidado infantil. Han sido formados para compartir sus conocimientos y para atender especialmente a aquellos que sufren física, psicológica o emocionalmente.
El compromiso de Aldeas Infantiles SOS para asegurar una atención a largo plazo para niños y jóvenes es una prueba de la adhesión a la Convención de la ONU sobre los Derechos del niño; así como a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ayuda a las poblaciones más vulnerables en términos de igualdad de género, educación, salud… Actualmente se apoya a familias afectadas por el SIDA/VIH en el Sur de África, Europa del Este y Asia).
Aldeas Infantiles SOS está convencida de la necesidad del trabajo comunitario. Una comunidad diversa pero unida puede trabajar en reforzar sus puntos fuertes y desarrollar nuevas estrategias, resolver sus problemas y mejorar su calidad de vida. La organización comunitaria puede poner en funcionamiento proyectos dirigidos a garantizar el bienestar de sus miembros y, especialmente, de los niños vulnerables.