Son múltiples las exigencias que plantea al hombre el mundo laboral del siglo XXI. Trabajamos con tecnologías informáticas, nos esforzamos en la gestión de calidad, el desarrollo de la organización y la gestión del saber; estamos confrontados con la globalización y las empresas virtuales... corresponde ser flexibles y estar dispuestos a aprender en todos los niveles.
Hay que superar y asimilar las exigencias y cambios que todo ello implica, pero nuestros recursos y nuestras limitaciones son muy otros. Nuestra ambición es conocer las nuevas realidades, organizarlas y utilizarlas de tal modo que, más que carga o agobio, nos produzcan motivación y entusiasmo. ¿Pero cómo lograrlo, qué condiciones se requieren? ¿Cuáles son las piedras de toque en nuestro camino hacia el "equipo de ensueño" y la "organización del futuro"? La presente edición pretende ofrecer algunos estímulos para la reflexión.