 Foto: C. Martinelli |
Los millones de niños de todo el mundo que no tienen padres que puedan cuidar de ellos o que corren el riesgo de perderlos son especialmente vulnerables a que se violen sus derechos humanos. Son los que están más expuestos a la pobreza, exclusión y discriminación, y son particularmente susceptibles al abuso y a la explotación. Aldeas Infantiles SOS tiene en cuenta a todos los niños, pero con éstos se compromete particularmente para que reclamen sus derechos, luchando por mejorar sus condiciones de vida y abordando de raíz los problemas que afectan a su bienestar.
Con su apoyo, Aldeas Infantiles SOS trata de sensibilizar a las personas con potestad para tomar decisiones sobre los problemas a los que tienen que enfrentarse los niños privados del apoyo de sus padres. Su objetivo también es influenciarlos para que lleven a cabo cambios en sus políticas y actuaciones que redunden en el bienestar de estos niños.
Además, a los niños se les motiva para que participen en la toma de decisiones que atañen a sus vidas y se les guía para que jueguen un papel activo en su propio desarrollo.
Durante casi 60 años, Aldeas Infantiles SOS ha sido pionera proporcionando en todo el mundo una acogida infantil en un entorno familiar y dando su apoyo a niños que carecen del cuidado de sus padres, y a sus comunidades. Esta experiencia constituye una sólida base a la hora de defender al niño. Al combinar este punto fuerte con los de otras organizaciones con ideas similares se establecen alianzas productivas y duraderas que mejorarán la vida de innumerables niños.